Pasa y te lo cuento

           

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“Nada es fácil ni tan útil como escuchar mucho” (J.L Vives) Imagen de Arno Smit

 

TODO COMENZÓ UNA TARDE DE DOMINGO de esas que tenemos todos en verano. Volvíamos de pasar unos días en Cádiz con familia y amigos. Lo típico, mar, playa, sol, ropa clara para que se nos note más el moreno…e higiene informativa. Total, que volvíamos a Madrid por la Ruta de la Plata a lo Thelma y Louise con la sensación de que el mundo no era tan Mordor cómo pensábamos el resto de los 355 días del año.

Pues te cuento,

llegó un momento, después de hora y media de trayecto y conversación ambientada con música Chill, como es menester cada vez que uno viene de vacaciones de verano, en el que ya se nos había acabado el repertorio de batallitas que recordar sobre esos días que se nos antojaban el Olimpo.

Encendimos la radio, temerosos, por supuesto, de lo que nos íbamos a encontrar. Y allí estaba, la luz que prolongó mi estancia en el reino de “el mundo puede ser divino”. Su nombre es Javier García Pajares, y con él comenzó todo. Gracias Javier por inspirarme.

Estaba siendo entrevistado porque se iba a convertir en el primer Erasmus sordociego de Europa. “¡Bien chaval!”soltamos, aunque fue lo único que dijimos durante el tiempo que duró su intervención en la radio. Era la primera vez en mucho tiempo que me estremecía y se me saltaban las lágrimas de emoción positiva escuchando una noticia de actualidad. La noticia en sí fue muy bien recibida en el coche, pero fue escuchar la experiencia de vida de Javier, su entereza ante la adversidad, su fuerza, su sabiduría y su empoderamiento lo que nos dejó con el mismo cuerpo que se te quedaría si te revelan que los seres humanos tenemos superpoderes.

 

 

Pues por lo visto los tenemos, señoras y señores. Y son buenos. Aunque no sé si llamarlos “superpoderes” o habilidades humanas que no sacamos mucho a pasear, o sí, pero por alguna exótica razón no hablamos mucho de ello. Me refiero a que “la humanidad” es un concepto, también, positivo. Que este tipo de personas, experiencias o situaciones nos hacen recordar que hay algo más en nosotros como especie a parte de la cotidiana mediocridad y mezquindad, que en muchos casos, se muestra de nosotros a nivel global. Si hicieran una encuesta al resto de seres no humanos del planeta para calificar a las personas basándose en lo que los medios dicen que somos y hacemos cada día, estoy segura de que no llegábamos al 5 “raspao”. Incluso podríamos intentar hacerla entre nosotros.

Pero cuando escuchas testimonios como el de Javier, o como el de muchas personas anónimas y no anónimas que están ahí, te das cuenta de que no. El ser humano no es sólo lo que vemos y escuchamos cada día en boletines de noticias, titulares, congresos o vídeos virales. Esa idea con la que nos bombardean a diario, y que a fuerza de pesadez nos hacen creer que somos así, y que no tenemos remedio.

¿Dónde nos muestran ejemplos de personas luchadoras, o empáticas, u originales, o sabias, o comprometidas, o empoderadas, con capacidad de escuchar y ávidas de conocer la realidad del otro, o curiosas, o sensibles, con principios y con fuerza para mantener su dignidad? Yo en “prime time”, que es donde deberían estar,  he visto pocas, creo que sabéis a lo que me refiero.

Necesitamos cambiar el paradigma humano. Todos sabemos que como personas tenemos nuestras luces y nuestras sombras, pero necesitamos saber que la luz es más poderosa, ya nos lo decían en la Historia Interminable, sólo hay que empezar por saber que existe y que nosotros también la llevamos dentro. Tenemos el deber de ser ejemplo de algo bueno,

Seamos inspiradores.